Los postres de Viena

Aunque los postres más conocidos y nombrados en Viena son seguramente la tarta Sacher y el Apfelstrudel, no son precisamente mis favoritos. Ambos están muy buenos si están bien hechos, pero no siempre es así. Por cierto, si de verdad queréis probar una buena tarta Sacher, NO vayáis al Hotel Sacher. Tienen toda la fama e historia, pero la suya es bastante seca y demasiado dulce, no es la mejor de la ciudad aunque os digan lo contrario. Seguid leyendo y os cuento dónde probar una buena Sacher...  ;)

Pero primero os quiero enseñar mis 3 postres favoritos de Viena, selección a la que he llegado tras una ardua investigación, ejem ejem.

Kaiserschmarrn

Un postre austríaco muy conocido y extendido por el antiguo imperio austro-húngaro que me ha conquistado. Se dice que se preparó primero para el emperador Franz Joseph I ("kaiser" quiere decir emperador y "schmarrn/schmarren" significa algo así como cochinada, guarrería en alemán austríaco). La historia cuenta que la emperatriz Sisi, obsesionada con mantener su delgada figura, ordenó al chef imperial que solo preparara postres ligeros. El chef preparó este postre y el emperador, resignado con tales restricciones dietéticas, dijo algo así como: "¡A ver qué schmarren nos ha preparado el chef!". Por lo visto le gustó tanto "la cochinada" que se convirtió en su postre favorito y le pusieron su nombre. Parece que el emperador tenía buen gusto para los dulces, y gracias a que le gustó podemos probar el Kaiserschmarrn por toda Austria.

¿Pero qué es el Kaiserschmarrn?   Pues son una especie de panqueques gruesos y caramelizados que se cortan en trozos y se sirven con una salsa o compota de ciruelas (en esto hay variaciones, pero en Viena la fruta elegida es esa).

¿Dónde probarlo?   Restaurante Spittelberg (barrio Neubau). Lo he probado en otros sitios, como el Café Central, pero no me gustó tanto como el de Spittelberg.



Buchtel

Estos bollitos de masa con levadura y rellenos de mermelada son deliciosos. En algunos sitios los sirven también con salsa de vainilla por encima. Son originarios de la región checa de Bohemia, pero como todo lo bueno (en gastronomía) se extendieron y son populares en otros países como Eslovenia, Serbia, Hungría y Croacia. Los buchtel se popularizaron en Viena en el periodo Biedermeier, cuando la clase media urbana creció, prosperó y se lió a comprar estos bollitos bohemios que, según cuentan, vendía un posadero emprendedor.

¿Dónde probarlo?   En el tradicional Café Hawelka son su especialidad.



Palatschinke

De nuevo, otra receta archiconocida en la zona de Europa Central y muy popular también en Viena. Llegaron a través del Imperio austro-húngaro y se encuentran en libros de cocina austríacos desde el siglo XIX. Los Palatschinke son una especie de crêpes, muy parecidos a los franceses aunque con diferencias notables en la receta. En Viena se sirven rellenos de una crema de huevo, requesón, vainilla y pasas.

¿Dónde probarlo?   Muy ricos los de Reinthaler's Beisl (casa de comidas tradicional: una de mis favoritas, ¡ya os contaré!)



Además de estos postres en Viena se encuentran otras opciones. Como habréis notado si me seguís en Instagram, en esta ciudad no hay falta de tartas, pastelitos y otros dulces. Me despido con algunas fotos de tartas y pasteles vieneses...

¡Feliz fin de semana!

{Annatorte de Demel}

{Tarta Mozart del Café Landtmann}

{Mostrador de pasteles en el Café Landtmann}


{Tarta de plátano y chocolate del Café Ritter}

{Apfelstrudel del Café Central}

{Tarta Sacher del Kaffee Alt Wien, mi favorita ;) }

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7 comentarios:

  1. Jo-er!!! Veo que Viena merece uno de nuestros viajes gastronómicos ñammmm!!! :)))) besazos!

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    1. ¡Desde luego que sí! En especial, como ves, por los postres. Estoy preparando una entrada sobre la comida vienesa (no dulce). ;)
      Besotes

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  2. Madre mía que delicias y tentaciones !!!

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    1. ¡Demasiadas! Aunque por suerte para mi azúcar en sangre no me las he comido todas yo sola, jeje.

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  3. Yo no soy muy de postres, la verdad, pero sí, los de Viena tienen fama. A mí me impresionó una tarta que tenían en uno de los cafés de Kärtnerstrasse. Ví que se llamaba "Linzertorte" y me dije... ¡cielos! ¡un pastel de lentejas!, con lo que a mí me gustan las lentejas... aunque claro, dulces ya no me parecían interesantes. Me sacaron pronto de mi error. No era de lentejas, era de Linz. No es lo mismo "Linzertorte" (pastel de Linz) que "Linsentorte" (pastel de lentejas). Es que esto de las lenguas... :)

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    1. Jajaja, leer las cartas en alemán puede ser toda una aventura (al menos para mí). Poco a poco voy mejorando, pero es que la longitud de las palabras alemanas no es normal. O.o

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  4. Los probé todos cómo muy golosa que soy, exquisitos, sobre todo en el espectacular café Central de Viena

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