Otoño en Seoraksan II: Ulsanbawi

Seguimos nuestra ruta otoñal por el Parque Nacional de Seoraksan (설악산) —que comenzamos aquí— con esta bonita ascensión de 4km a Ulsanbawi (울산바위), formado por seis icónicos picos de granito.

Cuenta la leyenda que un ser de la ciudad de Ulsan (en el sureste de Corea) oyó decir que se estaba formando una nueva cadena montañosa —las montañas Geumgang, en lo que es ahora Corea del Norte. Hacia allí se dirigió, pero al llegar vio que ya no quedaba sitio para otra grande masa de roca y se dio la vuelta en dirección a su hogar. Sin embargo, se quedó dormido en las montañas Seorak y nunca más despertó. La curiosa forma de estos picos hace que parezca el lomo de un ser gigante adormecido.

El día que subimos a Ulsanbawi estaba lloviendo. No lo vi como algo negativo, de hecho había menos gente en las sendas y la luz difuminada hacía que los colores otoñales se vieran más intensos. Lo más impresionante fue que, al ir ascendiendo, llegó un momento en que "atravesamos las nubes" y se abrió un panorama impresionante de montañas. Por un lado, el oeste de Seorak, por el otro, la vertiente norte (al otro lado de la cual está Corea del Norte), y por el este la población costera de Sokcho y el Mar del Este (o Mar de Japón). Así fue la ruta...







{Cargando provisiones para los puestos de comida y bebida en lo alto de las montañas... ¡uf!}


{Heundeulbawi, la roca que se mueve —si la empujas, como hacen muchos ;) }






{La primera vez (y no la última) que subo una montaña por una escalera, algo común en Corea.}



{¡La última parte del ascenso tiene más de 800 peldaños!}




{Y al llegar a la cumbre... ¿apetece un té?}


{El Mar del Este, al fondo}




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