¿Conocéis el pastel de zanahoria o los
carrot cake cupcakes? Pues esta receta utiliza una técnica parecida: añadir un vegetal rallado (en este caso,
calabacín) a un bizcocho, con lo que gana humedad y, por tanto, se vuelve más
esponjoso.
Estas
magdalenas de cacao y calabacín son perfectas para el desayuno. Si queréis convertirlas en
cupcakes, solo hace falta ponerles más
azúcar (hasta el doble) y hacer una
cobertura como la de
esta receta.
¡Feliz finde!
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