1. Música
A Viena la llaman
"la ciudad de la música", y no es para menos. Famosos
compositores como Mozart, Haydn, Beethoven, Brahms, Schubert o Vivaldi vivieron, trabajaron y compusieron en esta ciudad. La
filarmónica de Viena, una de las mejores del mundo, y las dos
óperas (
Staatsoper y
Volksoper) son solo los ejemplos más reconocibles de la oferta musical de la ciudad. Incluso la "segunda ópera" de la ciudad,
Volksoper, en el distrito 9, es mucho mejor que las óperas de muchas ciudades. La
música clásica está por todas partes, y la calidad es notable. Estudiantes y músicos de todo el mundo vienen a la ciudad a aprender y a trabajar, tal como hacían en siglos pasados.
2. Café
Si me seguís en
Instagram habréis visto que el
café en Viena es de lo mejorcito que hay. La cultura del café en Viena está muy arraigada (data del siglo XVII), y sus
Cafés fueron declarados patrimonio intangible de la humanidad por la UNESCO en 2011. Son lugares de encuentro (puntos de reunión de intelectuales a través de los siglos), donde leer el periódico, charlar y no solo tomar café. En ellos se pueden probar ricos postres, tomarse una cerveza o almorzar y cenar platos vieneses. Ya os hablé en mi última visita a la ciudad de uno de los más conocidos,
Café Central, y
en esta entrada hablo con detalle sobre algunos de mis favoritos. ¡La lista es muy larga!
3. Palacios
Si a Viena podemos llamarla la ciudad de la música y la ciudad del café, otro de sus rasgos reconocibles son sus palacios, vestigio de la época del imperio austro-húngaro. Para hacer un buen tour de la Viena imperial es imprescindible visitar
Hofburg,
Schönbrunn y
Belvedere. Y ya que estamos, podemos pasar a saludar a los preciosos caballos de la
Escuela Española de Equitación (los establos se pueden ver desde la calle si nos asomamos a Reitchulgasse). Estos palacios contienen además
museos muy dignos de visitar. En Belvedere podemos ver la exposición permanente de
Gustav Klimt; en Hofburg los apartamentos imperiales, el Museo de Sisi y la
Biblioteca Nacional, por nombrar solo algunos.
4. Parques
Viena es también una ciudad llena de parques. La última vez que vine era en otoño, por lo que pude ver los preciosos
colores otoñales por toda la ciudad. Mis favoritos son los que rodean al palacio Hofburg:
Volksgarten y
Burggarten, y además: los jardines de
Schönbrunn, el
Stadtpark y el
Augarten (con su espeluznante
torre nazi).
5. Wien wein (y el Danubio "azul")
Viena es también famosa por ser una de las capitales del
Danubio. Apartado del centro de la ciudad, el Danubio tiene una
isla enorme alargada donde está
UNO City (una de las cuatro sedes oficiales de la ONU del mundo) y la
Torre Danubio (un "pirulí" con restaurante en lo alto). Además, justo en los límites de la ciudad, podemos disfrutar de la zona de
viñedos (621 ha) y los ricos caldos vieneses. En los
heuriger (o tabernas de vinos) a las afueras de Viena se puede probar todo tipo de vinos producidos en los límites de la ciudad.
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